InGo: La obra de teatro [TsurugixTenma][One-shot]

El Festival Escolar del Raimon se acerca y la clase de 1º A decide hacer una obra de teatro. Sin embargo, Tsurugi no está nada de acuerdo con el papel que le ha tocado.

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    La obra de teatro



    QUOTE
    El Festival Escolar del Raimon se acerca y la clase de 1º A decide hacer una obra de teatro. Sin embargo, Tsurugi no está nada de acuerdo con el papel que le ha tocado. Sin embargo la obra sale adelante y no le queda otra que tragarse su orgullo.

    Parejas:
    Principal:
    TsurugixTenma
    De relleno:
    FudouxKidou no pude evitarlo ;w;

    Género:
    Romance, Shonen Ai, Humor.

    Advertencias:

    Clasificación:
    9

    Dedicatoria:
    Bloody_no_Kissu, ¡espero que te guste!

    SPOILER (click to view)
    La obra de teatro
    Tsurugi abrió los ojos, espantado, unos hermosos ojos anaranjados de pupilas finas y casi imperceptibles en aquel momento, aquello no podía estar pasando. No era más que una horrible pesadilla ¡tenía que serlo!, para asegurarse de ello se pellizcó con fuerza el brazo, dolía. ¡Mierda!

    Todo había empezado una semana antes con la inminente llegada del festival escolar, cada clase debía preparar algo para el mismo. Así pues, aquella hora de tutoría la clase de 1º A discutía alegremente sobre qué podían hacer ellos. Su tutor, un joven de cabellos castaños y ojos turquesas que miraba aburrido por la ventana y que en realidad solo era el tutor de aquella clase de bestias para hacerle un favor personal a un amigo mientras el tutor original se hallaba de baja tras una lesión, bostezó ruidosamente aburrido de tanta alegría.
    -¿Por qué no hacemos una obra de teatro? –propuso una chica, y enseguida todos se animaron y apoyaron aquella idea.
    El tutor los miró de soslayo y se encogió de hombros. A él le daba lo mismo lo que hicieran los mocosos.
    Luego la clase se puso a discutir sobre qué obra podrían utilizar, al final salió una historia que había escrito una compañera de la clase para un concurso unos meses atrás y que había ganado el primer premio.

    Y ahora Tsurugi se veía inundado de vergüenza y deshonor, miró a sus compañeros pero todos le silbaban alegremente y le hacían comentarios que solo conseguían que quisiera patearles el culo. Tenma le sonrió alegremente.
    -¡Tenemos un papel principal en la obra! –exclamó el muchacho de pelo canela levantando el pulgar.
    El peliazul elevó un extremo de su labio en una mueca de disgusto, prefería no tener ningún papel relevante… estaba seguro que haría mucho mejor de árbol.
    Una risa burlona le hizo girar la cara roja como una amapola, Kariya se tapaba la boca y lo miraba con cara perversa.
    -¡Muérete!
    Pero aquello solo logró que el muchacho de cabellos marinos solo riera con más ganas.
    -Pero seguro que serás una princesa muy hermosa, Tsurugi-chan –rió él ganándose una mirada desaprobatoria de Shinsuke mientras que Tenma se metía en la conversación secundando las palabras de Kariya pero sin la malicia de estas.
    Tsurugi lanzó una mirada fulminante a su tutor, podía ser todo lo famoso que quisiera, pero ese repelente y energúmeno de Fudou Akio se las pagaría todas juntas por haber dejado al azar la distribución de los papeles. De hecho en ese momento parecía mirarlo con una expresión divertida, y Tsurugi estaba convencido de que el castaño se alegraba de poder verlo hacer el ridículo con un vestido de princesa.
    Sin embargo, no acababa ahí lo peor, ¡sino que el héroe de la historia no era ni más ni menos que Shinsuke! ¿Qué clase de príncipe iba a ser un retaco que no llegaba a alcanzar la silla para sentarse en clase?
    Tsurugi estaba convencido de que había sido una mano diabólica la que había sacado sus nombres aquel día.
    Tenma sonrió, él estaba contento, le había tocado el papel de villano, y aunque no estaba seguro de poder representar su papel con toda la maldad necesaria daría lo mejor de sí, además Hikaru haría de una bruja secuaz del villano, y eso le daba ánimos, los dos se esforzarían juntos.
    La única que no veía las cosas claras era la chica que había escrito la obra, Kinako se pasó la mano por los ojos y miró el reparto que había salido elegido. Sin duda ella nunca hubiera elegido a esas personas para esos papeles.
    Por un lado tenía un héroe que no medía más de medio metro y que no estaba segura de poder siquiera empuñar su espada; un mejor amigo de ese héroe, gentil y dispuesto a sacrificarse en todo momento, que había recaído en un bipolar que disfrutaba haciendo quedar mal a los demás; una princesa de corazón puro y gentil que…, miró a Tsurugi y negó con la cabeza; su villano malvado y cruel era representado por una de las personas más inocentes que había conocido y su secuaz sanguinaria era otra de esas personas dulces como pocas. Se llevó las manos a la cabeza con desesperación. Esperaba que todos ellos fueran capaces de hacer su papel.
    Aoi la miró un momento y le dio una palmada en la espalda, ella iba a ser le encargada del vestuario y no entendía a la otra adolescente.
    Kinako tenía serias dudas sobre qué haría Tsurugi cuando este se enterara de que al final de la obra la princesa se besaba con el héroe. Seguramente les tirara el guion a la cabeza y huiría lejos… y ella no podría reprochárselo.

    Y Kinako no estaba desencaminada, cuando la muchacha adaptó la historia a una obra y la repartió entre los actores Tsurugi estuvo tentado de desaparecer del mapa hasta que pasara el festival escolar, sin embargo Fudou había amenazado a la clase en suspenderles si no realizaban sus misiones.
    -¡No pienso besarme con Shinsuke! –gritó Tsurugi haciendo que el pequeño riera burlonamente, antes se dejaba arrancar los dedos que besarse con el bruto de Tsurugi por muy obra que fuera.
    -Pero no hace falta que sea un beso de verdad, ¡podéis hacer como que os besáis solo! –exclamó Tenma mirando ilusionado a los dos, viendo el guion le hubiera gustado mucho más ser el héroe… así podría salvar a Tsurugi y darle un beso, aunque fuera de mentira. Sus ojos miraron distraídos los labios del peliazul que al notar se giró con un gruñido y las mejillas coloreadas.
    Kariya no paraba de meterse con todos los demás, se lo estaba pasando realmente bien con aquello, y cuando comenzaron los ensayos muchas veces tenían que pararlos a mitad porque se comenzaba a reír como un histérico endemoniado.
    Y no era para menos, la obra parecía un número circense más que una historia de amor y aventuras.
    Tenma tomó aire por sexta vez aquella tarde y miró a Tsurugi mientras le apuntaba con un báculo.
    -Princesa –dijo muy seriamente y con cara de malvado, Kinako lo miró emocionada, por fin lograba algo-. Sé mi prisionera, por favor.
    El ruido de la palmada que Kinako se dio en la frente resonó en la sala donde todos miraron compasivamente a Tenma. Tsurugi sonrió con expresión diabólica.
    -Puedes hacer conmigo lo que gustes, oh, malvado Hechicero.
    Kariya rompió de nuevo en risas y Shinsuke suspiró, Tenma se había puesto rojo y el báculo se le resbaló de las manos cayéndole al pie. Hikaru le dio una palmada.
    -Lo has hecho muy bien, Tenma –ánimo, creyendo firmemente sus palabras.
    Kinako puso orden y pasaron a ensayar la escena en la que el amigo del héroe recibía de lleno un ataque dirigido al primero salvándole la vida, pero perdiendo la suya a cambio, una escena dramática y que la primera vez no salió bien porque el golpe se lo llevó Shinsuke en toda la cabeza al no ponerse Kariya en medio.
    -Iba con mucha fuerza –se excusó-. Me iba a doler…
    La siguiente vez, Hikaru no logró golpear a Kariya y tiró el arma saliendo corriendo de la clase. Tuvieron que ir a por él.
    La tercera toma iba saliendo mejor, Kariya yacía en el suelo abrazado por Shinsuke que se lamentaba de aquello mientras Hikaru, los observaba sin emoción… O eso debería pasar, Hikaru saltó de repente a los brazos de Kariya y comenzó a llorar gritando lo mala persona que era y como había podido matar a su mejor amigo.
    Después de aquello decidieron cambiar de ambiente, a cuando Tsurugi era rescatado por un furioso Shinsuke ante la pérdida de su mejor amigo. Pero cada vez que Shinsuke tenía que golpear a Tenma Tsurugi se interponía y le metía un golpe a Shinsuke en la cabeza en un acto reflejo y sobreprotector.
    Kinako se mordió los labios. Sí, sin duda aquello no iba a salir bien.

    Los días pasaban y el Festival Escolar estaba cada vez más cerca, la obra no mejoraba en absoluto. No había progresos, Tenma y Hikaru eran cada vez peores villanos, la princesa no colaboraba y era incapaz de hacerse la sumisa, Kariya se burlaba de todos y Shinsuke daba todo su esfuerzo pero los demás no se lo ponían fácil.

    Aquella tarde el ensayo había sido particularmente duro, bajo la amenaza de ponerlos a ensayar el beso, Tsurugi había intentado tomarse más en serio su papel, pero era incapaz de ver a Shinsuke amenazando a Tenma con una espada por mucho que fuera de madera y se la quitaba constantemente y se la tiraba a Kariya a la cabeza, el estómago y en un certero tiro le había dado en la parte más íntima de un hombre haciendo que Kariya sintiera que se le cortaba la respiración y cayendo al suelo con los ojos aguados de lágrimas que no eran de risa como anteriormente.
    Al acabar Kinako salió rápidamente con las manos en los bolsillos pensando en algún modo de hacer que su obra no fuera mancillada por aquella banda de… de lo que fueran…
    Ellos salieron con más calma y fueron a la casa de Tenma, donde se reunían a menudo, al ser un viernes podían aprovechar para merendar algo rico y jugar a las cartas o alguna cosa parecida.
    Tsurugi se sentó en el suelo el primero, y Tenma le siguió sentándose a su lado y abrazándolo como solía hacer siempre. Él gruñó y se dejó abrazar aunque frunció las cejas y puso mueca de disgusto. Kariya se rio un poco, los otros tres eran unos inocentes, pero él sabía el más oscuro secreto de Tsurugi. Y no era solo que viera telenovelas por la tarde, sino que estaba que bebía los vientos por Tenma.

    Por fin llegó el día del Festival y la clase de 1º A se preparaba tras el escenario, Kinako estaba sentada en un rincón observando los últimos detalles con grandes ojeras bajo los ojos, unos días antes había modificado el guion y aunque esos ensayos habían ido viento en popa no había podido dormir de los nervios.
    Afuera los alumnos del Raimon se sentaban en las sillas del salón de actos.
    Un muchacho pelirrosa miró al chico que estaba sentado a su lado.
    -¿Crees que destrocen la obra, Shindou?
    -No seas malo, Kirino.
    Al otro lado de Kirino un chico de pelo claro y corto con mechones rojos por encima de las orejas ahogó una risa y miró cómplicemente a su amigo Aoyama, ellos iban solo para poder reírse de la princesa Tsurugi. Y Kurama que estaba al lado del moreno igual, Hayami y Hamano en cambio, creían que sería una obra interesante.
    Fudou tenía un asiento en primera fila y miraba recostado en el respaldo el escenario todavía cubierto con mirada expectante.
    -¿Está ocupado? –preguntó una voz que le hizo sonreir señalando la silla de al lado suyo.
    -Si lo está echaremos a quien sea que la reservara –contestó él mirándolo de reojo-. No sé como los aguantas en el equipo, Kidou-kun.
    -Estoy acostumbrado gracias a ti, Fudou-chan –rio Kidou ganándose un golpe en las costillas del castaño bien merecido.

    El telón subió lentamente y en la sala aumentaron los murmullos unos instantes para acabar luego en silencio.
    El decorado de cartón brillaba por su esmero, en escena había una figura ataviada con un bonito vestido rosado de princesa medieval. Miraba hacia el horizonte con cara de tristeza fingida, sus verdaderos sentimientos eran de vergüenza mortal.
    Tras un soliloquio sobre cosas de princesas, como a cuantos dragones había tenido que decapitar, una figura encapuchada negra como la noche entró envuelto en una densa niebla y cayó al suelo.
    -¡Hermosa doncella! –llamó dramáticamente -. ¡Un poco de agua para un viajero de la noche!
    -¡Pero si estamos en pleno día! –respondía la princesa cruzándose de brazos y acercándose con reticencia para patearlo un poco. La figura encapuchada giró en el suelo revelando su rostro y Tsurugi hizo gestó de caer desmayada por la emoción de la vista.
    Tras unos acontecimientos, que se sucedían a lo largo de unos días en los que el malvado Hechicero la visitaba todos los días con un cucurucho de diferentes comidas que ella no podía probar por no poder viajar a lugares lejanos y que sus padres no querían darle por tratarse de otras culturas, la princesa aceptó huir con aquel ser pérfido y fueron al castillo tenebroso del mismo.
    Allí conocía a su cruel secuaz, una bruja vendida que disfrutaba de hacer pociones que al beberse cambiaban el color de la piel de la gente.
    Mientras los padres de la princesa ponían una orden de búsqueda de su pequeña y el héroe Shinsuke y su amigo Kariya salían a enfrentar tamaña misión.
    Tras eventos y escenas el héroe llegaba a la guarida del Hechicero y juraba darle muerte por el secuestro de la princesa.
    -¡Oh, desgraciada de mí! ¡Para una vez que vienen a rescatarme y me mandan a un infante! –gritó Tsurugi haciendo que todos soltaran una carcajada.
    Hikaru salía de su guarida para defender a su amo y tras una batalla lanzaba un mortal ataque a Kariya que se desplomó en brazos de Shinsuke haciendo que este cayera de espaldas.
    -Oh, bello y bravo guerrero, tu valor no será en vano –rio Hikaru acercándose a ellos para terminar a Shinsuke. Este se quitó a Kariya de encima, su desplome le había pillado de improviso porque en el guion no estaba, y de un rápido movimiento mató a la bruja que cayó sobre el cuerpo de Kariya que lanzó una maldición que solo Hikaru pudo oír. El corazón de Kariya latía rápidamente y Hikaru cerró los ojos oyendo el bombeo de la sangre de su compañero.
    Shinsuke avanzaba entonces hacia el palacio donde se encontraba a la Princesa y al Hechicero agarrados de las manos.
    -Huid mientras podáis –amenazó Tsurugi a Tenma que sonrió tomando su cara entre sus manos haciendo que Tsurugi se sonrojara sin que estuviera determinado.
    -Jamás podría abandonar a una persona como vos. Daría mi vida por la vuestra.
    Shinsuke entraba riendo.
    -No escuchéis sus palabras, princesa, os tiene hechizada y por eso no veis su maldad.
    Tsurugi tragó saliva y le lanzó una mirada fulminante a Shinsuke que sintió un escalofrío, ¿por qué empezaban a improvisar todos?
    -¡Jamás! Sé bien que no estoy hechizada y si osáis tocarle un pelo recibiréis mi furia.
    Alrededor de Tsurugi se podía casi ver una aura negra y maléfica que nada tenía que ver con la obra, Fudou asintió desde su asiento, sí, aquel chico merecía la pena, se alegraba de haber amañado el sorteo para que le tocara a él el papel de princesa.
    Shinsuke se lanzaba a la carga y Tenma le cortó el pasó, comenzado una pelea entre ambos ante los gritos de la Princesa. Tenma resultaba mortalmente herido y al ver aquello la princesa atravesaba con una espada que salía de no se sabía donde a Shinsuke.
    -Oh, mi valiente Princesa –sollozó Tenma moribundo -. ¡Solo lamento no haber podido extender mis dominios del mal junto a ti por todo el Reino!
    -¡No digáis eso! Os pondréis bien –replicó Tsurugi arrodillándose a su lado y tomando su cabeza entre sus manos.
    -Mi tiempo en este mundo se ha acabado.
    -¡No!
    -¡No lloréis mi pérdida!
    -¡No me dejéis!
    Kirino sintió un escalofrió en su asiento, aquello parecía un drama barato, se giró hacia Shindou y vio que le resbalaba una lágrima por la mejilla, así que suspiró y le pasó el brazo por los hombros reconfortadoramente.
    -¡No me hagáis sentir mal por dejaros en mi lecho de muerte! –gritó Tenma.
    -¡Pero yo os amo! –gritó Tsurugi sintiendo que pasaba más allá de su personaje y era su yo real el que se lo decía a Tenma.
    Kinako sonrió, sabía que de ese modo parecería más real que si se lo decía a Shinsuke, no es como si ella supiera que a Tsurugi le hacía Tenma tilín o algo así…
    Tenma se sonrojó sin poder evitarlo al oír las palabras de Tsurugi y comenzó a farfullar cosas sin sentido, que idiota era, ¡solo era una obra de teatro!
    -No… no digas tonterías, Tsurugi –susurró atorándose en cada una de las palabras.
    Tsurugi respiraba agitadamente y al notar como Tenma se quedaba en blanco se acercó a sus labios y le dio un beso a tornillo delante de todo el público que soltó una exclamación de sorpresa. Incluso Kinako se quedó en shock al ver aquello.
    El castaño no se esperaba aquello, sí que había un beso entre ellos, pero era un beso que no se llegaban a dar y desde luego no uno a tornillo que malamente podrían decir que era falso.
    Fudou abrió la boca con la cara roja y miró de reojo a Kidou al que se le había caído el panfleto de las actividades del Festival y miraba de hito en hito a Tsurugi. El segundo estratega se encogió de hombros y se acercó a Kidou dándole un beso de la misma índole animado por el de Tsurugi. Kidou dio un salto en su asiento y luego se dejó querer, sin que nadie se diera cuenta puesto que todos miraban el escenario sin respirar.
    Por su parte, el equipo de fútbol se había quedado helado al ver la escena, ninguno fue capaz de decir nada, ni siquiera Kariya entre bastidores se molestó en intentarlo.
    Tenma parpadeó incrédulo, el corazón desbocado y la tripa revuelta como si tuviera un maremoto en su interior. Se quedaba sin aire pero Tsurugi no lo soltaba, aquello era demasiado para él y se desmayó de las emociones.
    Tsurugi sonrió de la inocencia de Tenma y siguió en su papel de princesa abatida haciendo caso omiso a las miradas que le dirigían todos los presentes.
    El telón bajó, todos comenzaron a aplaudir algo atónitos al principio y luego con más fuerza y pidiendo un bis del beso. Tsurugi se levantó llevando a Tenma en brazos a una zona aparte. El muchacho no tardó en recuperar el conocimiento y lo miró con sus azules ojos.
    -¡Lo siento! –exclamó avergonzado del desmayo -. ¡Sé que solo era parte de la obra pero…!
    La frase de Tenma quedó sin acabar cuando Tsurugi volvió a besarlo, de forma más suave y tierna.
    -¿Qué te hace pensar que no hablaba en serio? –preguntó Tsurugi sonriéndole a su macabra manera.
    Tenma abrió la boca confuso y bajó la mirada unos instantes asimilando todo…
    -Yo… -parpadeó -. No sé… creo que si me besaras de nuevo podría aclararme.
    El peliazul soltó una risa confidencial.
    -Las veces que creas necesarias –y volvió a juntar sus labios haciendo que Tenma se estremeciera y le agarrara detrás de la cabeza con nerviosismo y felicidad.


    Espero que os guste este one-shot, la verdad es que esta pareja me gusta mucho aunque no suelo escribir de ella porque no sé, me motivan otras más para escribir, pero esta vez me gusta como quedó :D Bloody, espero que te guste, y que la velocidad con que lo hice no sea motivo de mala calidad o algo así jajaja XD
     
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16 replies since 6/3/2013, 19:49   2268 views
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